Diario CoLatino | Mirna Jiménez
El Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) Chelston Brathwite, dijo hoy durante la inauguración del II Seminario Latinoamericano y del Caribe de Biocombustible en San Salvador, que el proyecto internacional biodisel y seguridad alimentaria es realmente un dilema sobre el cual hay mucho que discutir.
Chelston comentó durante su intervención inaugural que en México hubo una crisis de tortillas a consecuencia del proyecto de biodiesel, asimismo, en Estados Unidos algunos productos subieron de precio por la utilización de maíz amarillo para producir combustible.
Por su parte, Alvaro Ríos Roca Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), uno de las organizaciones que realiza el evento, aseguró que no tienen una postura oficial todavía sobre el dilema suscitado.
“Por supuesto que el debate está planteado, creemos que no hay que negar este tema, precisamente para eso se ha montado este seminario, OLADE no tiene un estudio serio concreto que pueda ir a un lado o a otro, a raíz de este seminario tal vez podamos tener algunas conclusiones más contundente de como se manejara esta polémica, no tenemos una postura no tenemos una posición clara”, indicó Roca.
Al rescate salió el Ministro de Agricultura y de Ganadería Antonio Salavarría y la Ministra de Economía de El Salvador Yolanda Mayora de Gavidia, quienes afirmaron que en El Salvador no se utilizará maíz para generar estos productos, sino higuerillo, y masa de caña.
En ese sentido, esto no sería un problema a nivel local. La ministra aseguró que con proyecto de biodisel en El Salvador o sin el algunos impactos por el proyecto a nivel internacional se sentirá en El Salvador y esto es irreversible.
La Ministra le pasó la palabra a Guillermo Schuetz representante de la FAO , quien explicó que ciertamente se trabaja en el tema y hay muchas preguntas sin respuestas todavía.
“La situación es bastante compleja el tema de la bioenergía en la seguridad alimentaria, no hay una ruta específica que defina toda la problemática hay perspectiva de medioambiente, desarrollo rural y también la dimensión de seguridad alimentaria”, sostuvo.
Schuetz explicó que en América Latina, ya hay problema de acceso a los alimentos, no es un problema nuevo de producción de alimentos.
Los funcionarios no descartaron que los proyectos en biodiesel puede tener en su momento impacto en la seguridad alimentaria que ya es precaria, pero que esto siempre se daría aún cuando El Salvador no accederá al proyecto de combustibles alternativos al petróleo.
Los participantes del seminario el cual durará tres días, tratan de convencer que pese a esta piedra en el zapato son más las ventajas que las desventajas a nivel mundial del proyecto de combustible.