Congreso Nacional de la República de Honduras
¡Ni serviles, ni siervos ni esclavos ante el poder minero!
¡Defendamos la vida, la libertad y la dignidad histórica de
nuestros pueblos!
Juan Almendares*
Honorable Junta Directiva del Congreso Nacional
Honorables Diputados y Diputadas:
Me dirijo con todo respeto ante ustedes, apelando a la conciencia
social y ética, a los valores culturales y espirituales, al amor
solidario, humano y planetario.
Entre los desafíos del siglo XXI, para nuestros pueblos se destacan
los cambios climáticos, crisis del agua, el hambre , la crisis
alimentaria y energética, las guerras , megaproyectos como macro
represas, agrocombustibles, transgénicos e industrias extractivas
mineras basadas en tratados comerciales desiguales; destrucción y
contaminación de los ecosistemas; enajenación de la cultura,
enfermedad y muerte.
Históricamente la defensa de estos intereses multinacionales esta
garantizado por dos vías: la primera corresponde a los cuerpos
legislativos que aprueban leyes que venden la patria al ser
favorables a los tratados comerciales desiguales y al otorgar las
concesiones vergonzosas: mineras, bananeras, agroindustrias,
explotación de madera, el camarón que destruyen los bosques y los
manglares y la segunda es la utilización de los cuerpos represivos
del Estado y los guardias privados quienes al cumplir las ordenes
del sistema vigente; desalojan de su territorialidad a los pueblos
originarios, a los campesinos , garífunas, pobladores; quienes son
objeto de tortura, destrucción de las viviendas, ambientes,
cultura y en consecuencia se les obliga a emigrar a EUA y Europa
donde son tratados en forma cruel degradante, inhumana y racista.
En la historia de Honduras y Centroamérica la aprobación de las leyes
mineras y otras concesiones a favor de los intereses del "capitalismo
salvaje" han ocurrido cuando existe guerras, crisis políticas y
financieras, periodos eleccionarios y las posibilidades soborno de
Como decía el Canciller de Hierro alemán Otto
Bismarck: "Nunca se miente tanto como antes de las elecciones,
durante la guerra y después de la cacería"
En este momento pre-eleccionario en nuestro país y en el primer
decenario del huracán Mitch, se esta discutiendo la Reforma a la
Ley Minera que fue aprobada un mes después del Huracán Mitch
que desbastó en mayor grado a Honduras ; a causa de la deforestación
acelerada, las excavaciones subterráneas por las empresas mineras:
antiguas y recientes y la contaminación y destrucción de los
ecosistemas.
El fundamento de la Reforma Minera de 1998;era beneficiar a las
multinacionales, entregar la soberanía territorial y vender el país a
las empresas por lo cual se presume que algunos parlamentarios
vendieron su conciencia.
El proceso de Reforma , nos recordó a Samuel Zemurray , ex
presidente de la United Fruit Company, quien expreso
despectivamente: "Que en Honduras ,vale más una mula que un
diputado"
En este siglo XXI, la Cámara Legislativa , del Gobierno de Honduras,
juro respetar la Constitución , ser incorruptible y transparente ante
la reforma a la ley minera. Al respecto haré las siguientes
reflexiones:
Primero: la minería, nunca ha sido ni propiedad del Estado ni del
pueblo, por el contrario es una tecnología invasiva, impuesta,
desconocida por las comunidades, destructora del ambiente, de la
cultura y de los cuerpos humanos y se ha fundamentado en la
esclavitud, racismo, discriminación social y de género.
Segundo: al ser una tecnología dependiente los gobiernos;
no formaron los cuadros técnicos y profesionales en esta
materia; por lo cual no existe capacidad de controlar y realizar
monitoreo de una sola mina. Sin embargo se han autorizado en el país
centenares de concesiones. La mayor parte de los estudios de
evaluación de impacto ambiental lo hacen las propias empresas; las
cuales sin seguir las normas establecidas en los países ricos,
fomentan la corrupción de algunos alcaldes, funcionarios y manipulan
con falsa información a las comunidades.
Tercero: el peso de la ley esta medido en oro o en dólares y no en la
balanza de la vida y la justicia. El total del capital se divide en
tres partes. La mayor corresponde a la empresa que exporta el
dinero a sus dueños multinacionales, la segunda parte más pequeña
esta destinada al soborno de algunos funcionarios y a la represión
de las protestas y la tercera a poner una mordaza a la libertad
de expresión. Esta economía minera es contraria a lo que decía
Gandhi: ... "La economía verdadera defiende la justicia social;
promueve el bien de todos a partes iguales, incluyendo a los más
débiles; y es indispensable para una vida decente."
Cuarto: Toda mina activa o pasiva contamina el ambiente y los seres
vivos. La Rosario Mining Company que operó hace casi un siglo en
Honduras, continua drenando acido, liberando metales pesados y
semimetales, contaminando las aguas , los suelos y los seres humanos.
¿A quien le puede reclamar el Estado hondureño si estas empresas ya
no existen?
Quinto: ¿Es sabio y apropiado construir lagunas de cianuro en países
tropicales con alta frecuencia de tormentas tropicales, huracanes y
fenómenos sísmicos? ¿Es una decisión correcta que opere la minería a
cielo abierto; cuando esta ya ha sido prohibida en varios países de
Europa y ha sido causa de graves impactos al ambiente en Honduras?
¿A que se debe esta sordera y ceguera inmoral ante una realidad
irrebatible?
Sexto: El siglo XXI, corresponde a la política del "Agua Segura" o sea el acceso de
agua saludable, para el consumo humano, producción de alimentos,
protección de los ecosistemas, prevención de sequias y
contaminación; es la buena gobernabilidad y legislación hídrica. Sin
embargo existe una negación a este principio; puesto que las mineras
secuestran y contaminan el agua de las comunidades. No obstante,
que el agua es una mercancía de alto costo en Honduras; las
leyes mineras eximen de pago a las empresas y la única seguridad,
se basa en el envenenamiento de nuestros pueblos.
Séptimo: La vacilación con respecto a la ley justa sobre la minera
ha surgido pensando si se van a afectar los intereses multinacionales
pero no la vida humana y planetaria. Se ha dicho que no existe
evidencia de que la minería ha dañado la salud y el ambiente; aún
después de excavar mas de cincuenta millones de toneladas en el Valle
de Siria, destruido los ambientes y enfermado a las poblaciones
cercanas a San Andrés Copan, Azacualpa, Santa Bárbara,
Choluteca, Valle de Agalteca, Minas de Oro Comayagua , Lago
de Yojoa, Valle de Siria. ¿A que se debe esta conducta de hacer caso omiso a los
reclamos del pueblo y ser indiferentes ante este crimen contra la
patria?
Octavo: Han pasado una década de protestas que han sido reprimidas
en forma violenta por jueces y aparatos policiales y militares; que
han servido mas a los intereses mineros, que a los derechos del pueblo..
La piel de nuestros hermanos y hermanas esta pintada y esculpida
con llagas, y el arco iris del sufrimiento. La tristeza y el terror invaden
las comunidades como consecuencia de la destrucción violenta del bosque y la
biodiversidad. Basta comparar las fotografías y videos de lo que eran
esas montañas, valles y ríos antes de la explotación y lo que son
ahora.. Las mineras y sus aliados nacionales han vulnerado la visión
cósmica sagrada de nuestros paisajes y montañas.
Noveno. Se ha ofendido la dignidad de los pobladores. Se les ha
visto como cosas inservibles y han sido tratados como desechos
humanos; producto de una industria extractiva de la vida. Nunca han
sido verdaderamente escuchados. La maquinaria minera avanza y la ley
le favorece. Se le ha mentido y engañado al pueblo de la manera más
cínica. Como lo expresó Emerson:
"Toda violación a la verdad no es solamente una especie de suicidio
del embustero, sino una puñalada a la salud de la sociedad humana".
Ha faltado humildad en los gobiernos para descubrir la verdad; la
arrogancia de ellos ha servido para sepultarla. Gandhi manifestaba
al respecto: "Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder
descubrir la verdad "
Decimo: La ley justa que debe aprobar el Congreso Nacional de la
República de Honduras con respecto a la minería, es derogar las
concesiones mineras; prohibir la industria metálica, indemnizar al
Estado de Honduras y las poblaciones afectadas
por daños a la salud y al ambiente. La fuerza de
esta ley estará garantizada por las propias comunidades que ya
algunas de ellas en forma valiente y honesta no han permitido la
instalación de proyectos mineros.
Decimo Primero: La resistencia contra la minería ha crecido, no
solo en Honduras sino también Guatemala, El Salvador, Nicaragua y
Costa Rica y una manera de demostrar que los
diputados y diputadas del Congreso y que los gobernantes no son
sobornados es aprobando y aplicando leyes justas y no traidoras a
nuestros pueblos.
Honorables Diputados y Diputadas el pueblo esta en espera del
posicionamiento transparente e incorruptible de ustedes tal como lo
demanda la Constitución , la conciencia social; los principios éticos
y religiosos que sustentan y el respeto a los ideales de Cabañas y
Morazán.
Apelo a ustedes con la oración de Gandhi:
"Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir
mentiras para ganarme el aplauso de los débiles"