Oxfam Latinoamerica
El Salvador está en una encrucijada en su camino hacia el desarrollo económico. Los altos precios de metales preciosos como el oro tienen a las empresas mineras explorando agresivamente y haciendo ver su interés por proyectos industriales de gran escala en este pequeño país de seis millones de habitantes. Pero muchos campesinos, organizaciones de la sociedad civil, e incluso la Iglesia Católica y los ministros del gobierno están cuestionando esta ruta hacia el desarrollo.
La minería nunca ha representado una parte significativa de la economía de El Salvador, pero las técnicas modernas la están haciendo atractivas en ciertas áreas. La compañía canadiense Pacific Rim está actualmente explorando en tres áreas, y ha solicitado una concesión para reiniciar la explotación de la mina El Dorado en el departamento de Cabañas donde se dice que han invertido $28 millones y que puede producir 1.2 millones de onzas de oro y 7.4 millones de onzas de plata. Pacific Rim está también en la etapa inicial de exploración en su proyecto Zamora, cerca de Texistepeque, Santa Ana.
Respuesta Comunitaria
Los campesinos cerca del pueblo de Texistepeque se muestran escépticos acerca de la minería. Algunos incluso han visitado minas a gran escala en Honduras y regresaron oponiéndose a cualquier actividad minera en El Salvador. Salvador Antonio Seseña Rodríguez, 62, es uno de los campesinos que ha realizado el viaje a la mina de San Andrés en Honduras. "Quedé muy impresionado por la destrucción", dijo acerca de la mina. "Vimos que el río principal estaba casi seco, y que no había vida en el río."
Rodríguez tiene 10 hijos, y se gana la vida criando vacas y sembrando maíz y frijoles. Estaba bastante preocupado por el problema de agua que vio. "Nosotros ya tenemos una crisis de agua aquí," dice. "No podemos beber agua contaminada. ¿A dónde iremos a parar si permitimos que haya minería aquí?"
Fue a través de la iglesia y una reunión con el Centro de Investigación Sobre Inversión y Comercio (conocido como CEICOM) que el participó en las visitas de intercambio. Regresó listo para movilizar a otros en la comunidad.
El Papel de Oxfam Oxfam América está trabajando con el CEICOM y una coalición de organizaciones sociales, medioambientales y otras organizaciones de la sociedad civil presionando para tener voz en un debate realista acerca de si la minería es sostenible para El Salvador, donde algunos estiman que el 90 por ciento de los mantos acuíferos ya está contaminado. El país también ha sido ampliamente deforestado, dejando muchas comunidades en riesgo de derrumbes durante lluvias intensas, así que muchos ya están preocupados por el medio ambiente. En Mayo del 2007 la Conferencia Episcopal Salvadoreña hizo público un comunicado diciendo que la minería causa daño al medio ambiente y a las comunidades.
Las organizaciones de la sociedad civil en El Salvador han propuesto una ley que prohibirá la minería de todo tipo de metales de roca dura, argumentando que el país está muy densamente poblado y el agua ya es muy escasa como para poder mantener este tipo de industrias.
El programa de Oxfam América en Centroamérica, que tiene su base en El Salvador, está trabajando para enriquecer el debate en éste tema, ayudar a que la sociedad civil proyecte su voz y haga que el gobierno rinda cuentas claras a la población, así como para que provea información acerca de la minería y sus efectos en las comunidades y el medio ambiente, de manera que los ciudadanos puedan utilizarla para poder tomar decisiones informadas.
La respuesta del Gobierno y la Compañía
El gobierno de El Salvador ha dicho que no otorgará nuevas licencias para exploración o explotación minera minas antes de que hagan un estudio ambiental estratégico con el fin de determinar el posible impacto de la actividad minera en el país. "Nosotros sentimos que éste estudio debe hacerse con la participación de la sociedad civil" dice David Pereira de CEICOM. Nos explica que en el 2006 el ministro de recursos naturales opinó públicamente en contra de la minería, diciendo que el gobierno no tiene capacidad suficiente para regular a la industria. El ministro luego retó a la sociedad civil a cambiar las leyes y previno a los dueños de tierras acerca de no vendérselas a las compañías mineras.
Algunos miembros de la Asamblea han escrito cartas públicas a los líderes del gobierno diciendo que ellos creen que permitir la industria minera en la zona norte del país pondría en riesgo el apoyo a proyectos de desarrollo por parte de la Cuenta del Milenio (MCC por sus siglas en inglés), un programa de ayuda de US$460 millones del gobierno de los Estados Unidos para traer desarrollo económico sostenible a la región.
Pacific Rim continúa explorando en El Dorado, la cual dice es su proyecto bandera. La compañía está llevando a cabo una agresiva campaña de relaciones públicas con anuncios de radio introduciendo el slogan "minería verde" en un intento por ganar los corazones y la mentes del gobierno y los ciudadanos. También auspicia a equipos municipales de fútbol y lleva a cabo reuniones comunitarias para persuadir a los campesinos de que acepten la presencia de la minería en sus comunidades.
Mientras tanto, el Comité Ambiental de Cabañas reporta que 10 fuentes naturales de agua se han secado en el último mes en áreas cercanas a las operaciones exploratorias. Estos reportes han sido verificados por el Ministro de Recursos Naturales. En uno de los casos, comunidades ganaderas perdieron su fuente natural de agua sólo cuatro días después de que Pacific Rim empezó a perforar. Ahora la compañía está llevando raciones diarias de agua en camión.